Un contratista pierde plata en dos momentos: cuando el pedido de presupuesto llega y nadie lo califica, y cuando el certificado de avance está entregado y nadie lo cobra. El sistema califica la obra antes de la visita, lleva el presupuesto hasta la decisión y persigue cada certificado con registro.
Tipo de obra, ubicación, alcance y presupuesto estimado registrados antes de la visita.
Propuesta por rubros con tu catálogo de ítems, enviada y perseguida hasta la firma.
Contrato con firma electrónica, calendario de certificaciones y cobro por avance de obra.
Avances, cambios y actas comunicados al cliente por el canal en el que responde.
Sólo a obras calificadas.
Seguimiento hasta el sí o el no.
Recordatorio y factura por avance.
Avances comunicados a tiempo.
Tipos de obra, catálogo de ítems, proceso de certificación y equipo.
Etapas del proyecto, plantillas de presupuesto, contratos y cobro por avance.
Atención, presupuestos, certificados y comunicación de obra.
Arma la propuesta comercial con tu catálogo de ítems y precios unitarios; el cálculo técnico y los cómputos los define tu equipo.
Registra el certificado, emite la factura, sigue el circuito de pago del cliente y escala cuando se traba; el tono lo definís vos.
Viven como contactos del proyecto con su documentación; la comunicación con ellos también queda registrada.
Ninguna pieza trabaja sola. Tres combinaciones que suman con lo que acabás de leer, y por qué.
Decenas de casos de uso, una sola operación: híbrida cuando tu equipo quiere decidir, autónoma cuando no hace falta.
Vos elegís cuánto opera el sistema y cuánto tu gente, caso por caso. Todo corre sobre el mismo criterio y deja el mismo registro.
Agendá una demo: revisamos tu operación con tu equipo y salimos con un plan de puesta en marcha.
Puesta en marcha en días · Cero consultores · Un solo sistema